Constitució

Se constituye el Grup Zero

La primera reunión del grupo tuvo lugar en septiembre de 1975: el mes de las ejecuciones de cinco militantes antifascistas y dos meses antes de la muerte de Franco; es decir, en un momento de clara efervescencia política. El grupo lo formaba un profesorado comprometido con un proyecto político de izquierdas, con voluntad de avanzar hacia nuevas cotas de libertad y de justicia, con el objetivo implícito de recuperar no tan solo la calidad pedagógica si no también la entidad del sistema educativo de Catalunya. En ese momento se vivía, en los centros de secundaria, una fuerte presión social para aumentar las posibilidades de escolarización de los jóvenes de las clases trabajadoras. Además, en algunos de estos centros existía cierta flexibilidad, favorecida por el deterioro de las estructuras autoritarias existentes hasta el momento, que permitía introducir innovaciones en la enseñanza. Estas circunstancias contribuyeron al entusiasmo de un profesorado joven y consciente de su capacidad para hacer de su profesión una actividad socialmente útil y gratificante.
En la época en que se constituye el grupo, los programas de matemáticas así como los libros de texto estaban totalmente dominados, y no solo en nuestro país, por la llamada “matemática moderna”. Entre el profesorado del grupo existía la convicción de que el contenido abstracto de las matemáticas escolares y el sistema tradicional de enseñanza (teoría seguida de ejercicios de aplicación) abocaban a la falta de interés de la mayoría alumnado y, en definitiva, a su fracaso escolar, haciendo muy difícil el acceso de las hijas e hijos de la clase trabajadora a estudios superiores.
La preocupación inicial de los miembros del grupo era mejorar la tarea diaria de sus clases. Se tenía la necesidad de pensar una programación más adecuada y, sobre todo, de disponer de materiales de clase alternativos para facilitar el trabajo del día a día, además de plantearse nuevas maneras de enseñar y de gestionar el trabajo de y con el alumnado. Todo ello, desde unas ideas básicas que se fueron desarrollando a partir de las lecturas de P. Puig Adam (injustamente olvidado en aquellos años), de F. Klein, de M. Kline, A.N. Kolmogorov, entre otros, y del estudio de propuestas como las del proyecto SMP británico, los libros de Emma Castelnuovo o los materiales canadienses de Claude Janvier.
 

Aquest text és part de l’article: Carmen Azcárate, Mª José Castelló, Carles Lladó. “El Grup Zero”, Revista Uno, nº 55, Juliol 2010.