Mètode

El método de trabajo del grupo

El trabajo del Grup Zero se llevó a cabo, durante muchos años, en reuniones semanales de elaboración y discusión de los materiales. Hubo altas y bajas entre sus miembros a lo largo de los primeros años de trabajo, pero conviene subrayar que fueron 23 personas las que, ya de modo estable, figurarían en buena parte de sus publicaciones.
Todos los martes por la tarde, primero en casas particulares y más tarde en los locales del ICE de la UAB, se discutían sistemáticamente, tanto los materiales nuevos en elaboración –a cargo de pequeños grupos de tres o cuatro personas-, como los materiales que ya se habían llevado a clase y que se analizaban y revisaban. Éste proceso permitió discutir y reelaborar los materiales, en base a la experiencia acumulada, hasta considerar que se podían publicar.
En el Grup Zero se era consciente de que la innovación de la tarea docente pasaba también por diseñar buenos itinerarios curriculares, acompañados de materiales para trabajar en el aula. Ésta fue la prioridad de su trabajo colectivo; un trabajo que supuso, también, un proceso de formación como enseñante para cada de sus miembros.
El intercambio de experiencias de aula, el análisis de las dificultades de gestión en la clase de los materiales elaborados, el análisis de los errores observados en el alumnado, el seguimiento del alumnado durante períodos largos de su aprendizaje, el intercambio y la discusión de lecturas de didáctica de la matemática, comportó la creación de una cultura de grupo, que daba un fuerte sentido de pertenencia al Grup Zero, y, al mismo tiempo, permitía una natural diversificación de intereses derivados de la situación profesional de cada miembro del grupo.
Visto con perspectiva, el trabajo del grupo fue un auténtico seminario de formación permanente, donde cada cual se implicaba en la elaboración y la revisión del material, en su utilización en el aula, en la puesta en común de las observaciones de clase y en la comprensión de la forma de aprender de los alumnos; una formación que fue más allá de la propia formación como enseñante de matemáticas. El compromiso con el tipo de ejercicios y problemas que caracterizaba el material que se producía y la búsqueda de contextos y situaciones que permitieran dar significado a la actividad matemática en el aula, supuso la necesidad de aproximarse a nuevos campos de conocimiento como la astronomía, la cartografía, la física, la biología, la economía o la sociología.
Como grupo de innovación en la enseñanza de las matemáticas, el Grup Zero estableció muy pronto relaciones con otros grupos similares que se crearon en la misma época: el Grupo Cero de Valencia con el que se compartió el planteamiento inicial y las primeras propuestas de aula, con el Grupo Azarquiel de Madrid, y con el Grup Puig Adam de Barcelona, entre otros. Participó en la organización de las primeras JAEM celebradas en Barcelona en 1981 y algunos de sus miembros no han dejado de asistir a sus diversas ediciones, la última celebrada en Girona en 2009. Durante años se participó en l’Escola d’Estiu organizada por el Col·legi de Llicenciats de Catalunya impartiendo cursos de formación.
Al asistir a algunos de los congresos de la CIEAEM fue posible establecer relaciones con enseñantes de otros países cuya dedicación a la didáctica de las matemáticas ha sido fundamental en estas tres últimas décadas. Hemos citado la importancia de la participación en el congreso de la CIEAEM de 1975; y ya en el congreso de 1976 se presentó una ponencia: Les Funcions. Posteriormente, en el congreso celebrado en Pallanza, Italia, en 1981, se estableció relación con el profesor Paolo Boero, coordinador del Gruppo di Recerca sulla Didattica Della Matematica de la Università di Genova, una relación que tendrá una fuerte incidencia en la orientación del trabajo del Grup Zero a partir de los años 80.

Aquest text és part de l’article: Carmen Azcárate, Mª José Castelló, Carles Lladó. “El Grup Zero”, Revista Uno, nº 55, Juliol 2010.